Quiénes somos
Somos una empresa familiar bilbaína. Más de veinticinco años ejecutando pavimentos decorativos e industriales en toda Bizkaia, siempre con equipo propio y sin subcontratar nada.
Arrancamos en Bilbao a principios de los años 2000, cuando el hormigón impreso decorativo empezaba a abrirse hueco en el País Vasco. Por entonces los proyectos eran pequeños: una entrada de garaje aquí, una terraza allá. Poco a poco, la calidad del trabajo y el boca a boca nos fueron llevando a municipios cada vez más alejados de la capital.
Hoy cubrimos toda la provincia: desde la Margen Izquierda hasta el Duranguesado, desde la costa de Uribe-Kosta hasta Busturialdea. Seguimos siendo el mismo negocio familiar de siempre, con oficiales que llevan años en el mismo equipo y conocen el oficio de memoria.
En ese tiempo hemos hecho más de quinientas obras: terrazas, jardines, accesos, naves industriales, parkings, plazas públicas, pistas deportivas. Cada una con su particularidad y cada una con el mismo nivel de exigencia.
No subcontratamos. El equipo que viene a ver tu terreno es el mismo que lo va a ejecutar. Eso significa que no hay intermediarios que distorsionen lo acordado, no hay cambios de última hora en la ejecución y no hay excusas si algo no queda como debe.
Antes de presupuestar nada, visitamos la zona. Queremos ver el estado del terreno, entender el acceso para la maquinaria y asesorarte sobre qué molde, color y acabado va a quedar mejor. Esa visita es gratuita y sin ningún compromiso por tu parte.
Partimos siempre de hormigón HA-25 como mínimo y usamos pigmentos que aguantan bien el sol sin decolorarse, junto con selladores pensados para la humedad constante de Bizkaia. Bajar la calidad del material para ajustar un presupuesto es la primera causa de reclamaciones que vemos en obras de otros, así que en la nuestra no entra esa opción.
La imagen de una web se monta en una tarde. Estos números representan obra real acumulada desde el año 2000, con sus aciertos y sus lecciones aprendidas por el camino.
Podríamos venderte estos puntos con adjetivos, pero preferimos que los juzgues por la cantidad de obras que nos llegan porque un cliente anterior nos recomendó a un vecino o familiar.
Lo que firmamos en el presupuesto es lo que cobramos al final, punto. Si en plena obra aparece un imprevisto que cambie el coste, paramos y te lo explicamos antes de seguir, no cuando ya está hecho y no hay vuelta atrás.
El oficial que supervisa la preparación del terreno es el mismo que aplica el hormigón y el que da el sellado final. La continuidad en el equipo se nota en el acabado.
Bizkaia no es Sevilla. Usamos selladores con árido antideslizante y formulaciones específicas para alta pluviometría. Un pavimento mal sellado aquí dura la mitad.
Pisar el terreno antes de dar cifras es lo que nos permite acertar con el precio a la primera, en vez de calcular a ojo desde una foto. Y si vemos que tu proyecto encaja mejor con otro profesional, te lo decimos igual.
Instantáneas de proyectos reales ejecutados por nuestro equipo en Bizkaia. Desde terrazas residenciales hasta naves industriales.
Cubrimos los municipios más poblados de la provincia sin coste de desplazamiento. Si el tuyo no está en la lista, consúltanos igualmente.
Danos los detalles básicos y nos pasamos a verlo en persona sin cobrarte nada por ello. Del presupuesto que salga, decides tú si sigues adelante.